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Notas

Exploración en la estepa neuquina

El Día lunes 8 de febrero de 2016 después de una semana agotadora guiando el Volcán Lanín decidimos salir a caminar por lugares nuevos en modalidad scouting, es decir explorando nuevas alternativas. Teníamos 5 días libres y decidimos salir a la zona de Aluminé y desde allí a Villa Pehueña después de recorrer esa zona salimos a la tardecita hacia Primeros Pinos, donde la arides del paisaje no permite imaginar los hermosos lugares que se esconden tierra adentro.


Las lagunas de Cachil, un oasis en el corazón de Patagonia

El trekking elegido, comienza a 8 km de Primeros Pinos dirección Villa Pehuenia por la Ruta provincial 13. A continuación, se hace una aproximación con el auto, tomando un camino de tierra a mano izquierda sobre el que se avanza 3,5 kms. En una pampita y por donde discurre un pequeño arroyo, es el punto de partida de este trekking. Otra referencia para ubicarse es un puesto de veranada ubicado a 300 metros sobre el camino, pasando la pampa. Este recorrido de dos días comienza y finaliza en el mismo punto. Es necesario tener en cuenta que el transito es al rumbo, sin senda consolidada aunque es fácil de caminar ya que el terreno no presenta grandes obstáculos ni vegetación que impida el acceso a filos y lomos. Los valles son transitables ya que son amplios y con arroyos de poco caudal en esta época del año.

Comenzamos caminando en dirección SE ascendiendo por una loma durante 30 minutos aproximadamente.
Una vez alcanzado el filo, se cambia de dirección hacia el S para alcanzar mayor altura y poder orientarnos. Alrededor de las 10.30hs alcanzamos el punto más alto (punto C del croquis). Desde allí observamos las lagunas a lo lejos y aprovechando la vista y planificamos por donde hacer el recorrido. Decidimos faldear sin perder altura en dirección S. En el camino tuvimos que cruzar algunos neveros pequeños y arroyos.

Al aproximarnos a una loma transversal comenzamos a bajar dirección SO y una hora y media después continuamos descendiendo hasta un arroyo con vistosos pozones y donde la vegetación nos sorprendía con un bosquete de araucarias y donde se formaba un pequeño oasis. Aprovechamos el agua y la sombra para descansar un poco y almorzar.

Continuando con el trekking en dirección S seguimos descendiendo hasta alcanzar otro arroyo mucho más importante situado en un valle amplio y muy característico. Cruzamos el arroyo, recargamos agua y comenzamos a ascender en dirección SO atravesando pequeños grupos de caña colihue. Luego de esta pronunciada sección alcanzamos un extenso mallín de altura. Al final de éste, siempre ascendiendo en sentido SO encontramos unas paredes de granito muy llamativas (punto G del croquis).
Seguimos subiendo terreno en la misma dirección unos 40 minutos más hasta alcanzar una de las lagunas del cerro Cachil.

Decidimos acampar en el mallín de altura y no en la laguna debido a la exposición del viento. Bajamos hasta allí para cenar y pasar la noche reparados y con acceso al agua.


El día dos, nos levantamos y desarmamos campamento alrededor de las 8.00hs. Aprovechando que teníamos una vista panorámica evaluamos la posibilidad de tomar otro camino más corto y accesible.

Comenzamos descendiendo por el mismo recorrido del día anterior hasta el valle amplio (punto F). Una vez allí retomamos el arroyo en dirección NO. Siguiendo el curso del mismo, alcanzamos una pampa donde hicimos una breve parada. Cerca de las 10.00hs divisamos la sección más baja de la ladera a nuestra derecha, NE, la cual comenzamos a ascender. La intensión de este cambio de dirección era la de alcanzar en travesía la ruta más directa que nos llevara de regreso al punto de inicio.

Ya sobre la ladera, continuamos caminando en dirección NE. Como el terreno tenía pendiente y vegetación, seguimos transitando por un arroyito con poco caudal y abundantes piedras. Sin duda fue el momento más placentero teniendo en cuenta el calor intenso del medio día.
Como el arroyito se volvía muy hacia el O, decidimos subir una ladera en sentido NE con la idea de alcanzar un nuevo filo que nos diera un panorama amplio del rumbo a seguir.
La sorpresa al ver el paisaje desde un punto elevado fue que nos anticipamos demasiado en el valle principal y hubo que sortear una quebrada profunda para alcanzar el objetivo que creíamos más cerca.
Nuevamente, encontramos un arroyo pintoresco el cual aprovechamos para descansar, almorzar y refrescarnos antes del último ascenso.

Una hora después comenzamos a caminar en ascenso por una pendiente pronunciada en dirección NE hasta el filo (punto M) para continuar descendiendo un poco por el valle al otro lado. Avanzamos faldeando la ladera para no perder visibilidad. Así lo hicimos hasta el punto N desde donde visualizamos el camino de auto del día anterior. Finalmente recorrimos el último tramo muy cómodo hasta llegar al punto inicial de nuestro trekking.


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